Los Muertos Más Guapos del Cementerio

Cálamo & Alquimia | Marisol Franco

Conocí a R. en la primaria. Siempre fue una niña “llenita”, pero no obesa. Volví a encontrarla en la universidad, la cual abandonó para casarse y un día, mucho tiempo después de su segundo embarazo, me di cuenta de que estaba sensacionalmente delgada. Se veía bien y traía un look sexy que no le había conocido en sus tiempos adolescentes.

De la última ocasión que la vi así, tal vez transcurrieron unos cuatro meses, cuando una amiga en común apareció en la oficina de tribuAméricas para avisarme que R. había fallecido ese mismo día. Por supuesto, el shock fue enorme.

La mujer, que un día después tendría que haber cumplido 39 años de edad, había fallecido en el gimnasio, haciendo spinning. En su acta de defunción quedó consignada como causa de muerte un infarto fulminante inexplicable.

Todos se asombraban de cómo una mujer sana, deportista y bella había podido morir tan joven, dejando en la orfandad a dos niños pequeños. La amiga que me avisó del fallecimiento me abrazó inconsolable y me dijo: “Tomaba Caps Slim para mantenerse delgada, eso fue lo que la mató”.

Unas semanas atrás (Mayo de 2008) la Secretaría de Salud en México había exigido el retiro de ese producto “milagro” para adelgazar de los anaqueles de tiendas y farmacias, mientras que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) hizo varios decomisos a lo largo y ancho del país, porque se había comprobado que provocaba infartos y embolias.

Mi querida amiga R. no lo sabía o lo ignoró olímpicamente, creyendo -como desafortunadamente es creencia común en México-, que “no pasa nada”. Desde entonces me di a la tarea de hacer seguimiento a este tipo de casos y encontré que la pandemia de la obesidad en Norteamérica y el bombardeo de los medios de comunicación sobre el ideal de la esbeltez como sinónimo de belleza motivan cada vez má a miles de personas a consumir basura que ofrece adelgazar en cuestión de semanas, sin dietas ni ejercicio.

Los aceleradores de metabolismo son, sin embargo, un camino seguro a la hipertensión y descompensaciones fisiológicas que tarde o temprano llevan a la muerte temprana, y en un juego perverso, las autoridades sanitarias de varios países, incluidos Estados Unidos y México, constantemente dan permisos para la comercialización de productos milagro que posteriormente deben ser retirados del mercado después de haber provocado daños irreversibles a la salud de los consumidores.

Ahora es el turno del hydroxycut (aparentemente sin traducción al español), que es un suplemento nutricional que se emplea para adelgazar y como parte de la dieta de deportistas y físicoculturistas, que contiene picolinato de cromo, cafeína, té verde, garcinia cambogia y gymnema sylvestre, entre otras sustancias. Originalmente incluía efedrina o seudoefedrina, pero debido a que ahora es una sustancia prohibida, ya no se incluye en la fórmula del hydroxycut o por lo menos eso dicen sus fabricantes.

La Federal Drugs Administration (FDA) de Estados Unidos emitió el 1 de Mayo 2009 una recomendación para no consumir los productos que contienen hydroxycut, ya que se ha comprobado que afectan el hígado y pueden llevar a la muerte. La marca más conocida en Estados Unidos es Muscle Tech; pero hay cientos de productos más conteniendo dos o más ingredientes del hydroxycut que, combinados, se convierten en una droga mortal.

En México, algunos de los productos se venden en tiendas de productos nutricionales y en la Internet, en sitios como Mercado Libre. Algunos de ellos se comercializan con los nombres de Metabol Tonics, Astro Diet, Body Signer, Desintox an Diet, Fat Seltzer, Gelatin, Nikzon, Purific y Redugrass.

La moraleja de esta historia es que no hay más camino para estar saludable y con el peso adecuado, que una alimentación sana de cinco comidas al día basadas en la pirámide nutricional y ejercicio moderado, siempre siguiendo los consejos de un médico especialista. De otro modo, es muy probable que se termine siendo el muerto (o la muerta) más guap@ del cementerio. <>

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