El Primer Hangout de la Política Mexicana

Por Silvia Meave

El candidato de la Izquierda al gobierno del Distrito Federal, Miguel Angel Mancera, pasará a la historia como el primer político mexicano que llevó a cabo una videoconferencia en la web, como estrategia de campaña electoral.

Anunciada con bombo y platillo como un hangout o reunión abierta entre el candidato y los usuarios de la red social Google+, la videoconferencia, realizada en la casa de campaña de Mancera en la Ciudad de México se redujo a final de cuentas a un diálogo cerrado entre el candidato, el senador Carlos Navarrete -su coordinador de enlace con la sociedad civil- y cuatro mexicanos que viven en diferentes ciudades del mundo:  Budapest, Nueva York, Fresno y una ciudad no especificada de Canadá.

Durante sesenta minutos, Miguel Mancera respondió alrededor de cinco preguntas sobre temas generales de su propuesta de gobierno, tales como transporte público, abasto de agua, disposición de basura, agenda cultural y uso de internet.

Según algunas versiones periodísticas en las que no se aclaró como se obtuvieron y verificaron datos, la videoconferencia de Mancera fue vista por mil 200 personas en cinco países, y aunque el encuentro con cibernautas estuvo por debajo de las expectativas generalizadas de interacción con el candidato, resulta imposible negar que el ejercicio sentó precedente en la actividad política, no sólo de la capital mexicana, sino del país entero.

Al cuestionar al voceros de Miguel Angel Mancera por qué decidieron empezar los hangouts con ciudadanos que viven en el extranjero y en qué se habían basado para elegir a quienes participaron, para conversar con el aspirante a jefe de gobierno capitalino, se me informó que el candidato izquierdista ya había interactuado en persona con los electores en sus giras personales dentro del Distrito Federal; pero no había podido "escuchar" a quienes están fuera del país, pero mantienen un vínculo con su ciudad de origen.

La convocatoria a participar se había lanzado previamente en el sitio oficial del candidato Mancera; pero no quedó muy claro cómo se eligió a los participantes.

Busqué a dos participantes de la videoconferencia, la de Budapest y la de Nueva York, para que comentaran cómo había sido el proceso de selección para la videoconferencia; pero se negaron a hablar, lo que da pauta para suponer que la selección de los participantes estuvo arreglada de antemano para que Mancera se limitara a plantear su agenda de gobierno, basada en la continuidad del Programa General de Desarrollo Urbano del Distrito Federal que se puso en marcha en 2003 y ha sido implementado por las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard.

El lema del sitio oficial de la campaña del candidato afirma que "Para hablar de frente con Miguel Ángel Mancera no necesitas una cita en su oficina, tampoco conseguir su teléfono particular, es más, ni siquiera tienes que estar en la Ciudad de México, sólo necesitas ser chilango (sic)".

Y aunque cientos de personas: capitalinos, chilangos e incluso habitantes de los estados de la república publicaron tanto en el sitio de Mancera como en Twitter preguntas que no fueron contestadas por el candidato; paradójicamente el experimento abrió la puerta a una nueva dinámica de comunicación entre políticos y ciudadanos; entre gobernantes y gobernados, que si es perfeccionada, puede favorecer de manera positiva a la toma de decisiones democráticas.

Cabe agregar aquí que días después de la primera videoconferencia disfrazada de hangout, el ejercicio de comunicación se repitió con otro grupo de cibernautas. En ambos casos se puede hablar de éxito para la campaña de Mancera porque en las dos ocasiones el llamado hangout (que no fue tal en los hechos) se ubicó entre los primeros diez temas de discusión de la comunidad mexicana en Twitter. 🖋