Discutiendo la Divina Comedia con Dante

Por Silvia Meave

Napoléon Bonaparte, el Ché Guevara, Fidel Castro y Marlon Bando conviven en corrillo dentro de una obra pictórica muy divertida creada en 2006 por los artistas chinos Dai Dudu, Li Tiezi y Zhang An, que pretende ser un breve compendio histórico-biografico de quienes han forjado el mundo tal como lo conocemos.

Discussing the Divine Comedy with Dante es un óleo digitalizado en el que cada personaje está etiquetado con su nombre y un enlace a su artículo correspondiente en Wikipedia, lo que hace de esta obra una interesante ficha informativa.

Presuntamente, la obra fue pensada originalmente para un sitio web experimental sobre la obra de Dante; aunque también es un evidente pretexto mercadotécnico para desplegar anuncios publicitarios.

El estilo tiene un toque de realismo clásico. Algunos críticos afirman que es una suerte de parodia de "La Escuela de Atenas" de Rafael Sanzio y desde luego, en la obra de los artistas chinos faltan algunos personajes trascendentales de la historia; pero los que están allí son la gente significativa para los pintores, que se autorretrataron junto a Dante Alighieri, como observadores de la Comedia desde un palco teatral.

Y así, arriba a la izquierda reunieron a Platón con Pelé, Lenin y Cui Jian, "el padre del rock and roll chino"; mientras que el ex presidente de Estados Unidos, William Clinton está más cerca del faraón Ramsés II y de Pedro el Grande.

Hitler, Mussolini, Deng Xiaoping y Saddam Hussein se recrean con la música de Beethoven y tal vez aguardan a que Máximo Gorki, sentado en el centro de una mesa que bien podría estar en nuestra Taberna Literaria El Ajenjo (¡¡!!), resucite en el mundo real para escribir su historia.

Freud, Jack Kevorkian y Shirley Temple comparten el espacio con Vladimir Putin y Mike Tyson, sin duda en un juguetón mensaje subliminal que dejamos de tarea a los Parroquianos de El Ajenjo.

Un crítico británico de arte afirmó que la obra es el infierno de las celebridades; pero nadie ahí se aprecia incómodo. ¿No sería acaso el paraíso el lugar donde Paris Hilton encarnaría al manso camello del óleo? 🖋